jueves, 23 de octubre de 2008

Decepción


Prohibido idealizar a una persona.
Prohibido creer poder cambiar a alguien.
Prohibido amar sin saber a quién...
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Vacío
acaricio el vacío
ahora tengo los ojos saqueados por la sombra
de tanto iluminar
lo oscuro del amor.

Vacío
yo me aferro al vacío
porque la tierra es dura y no comprende
bastaba una mirada para todo el espacio
una mano iniciaba el alerta del mundo.

Se ha vaciado de golpe todo el candor del cielo
he perdido los árboles hundidos de miradas
¿Qué gritaría un ángel ante tanto abandono?
¿Cómo haría el silencio si no existiera el día?

Vacío
yo me abrazo al vacío
hace frío en la sangre desnuda de la noche.

De tanto haber amado
ya no soy sino eco.

Elizabeth Azcona Cranwell
"LA AUSENCIA"
Nació en Buenos Aires, 1933.


jueves, 28 de agosto de 2008

A una persona especial


Es difícil explicar esta sensación…y trataré de hacerlo bien, de escoger palabras adecuadas.

¿Cómo olvidarte? Eras el tío Lolo, el más joven de los seis. Mi madre te seguía en edad, y eran muy unidos, cómo olvidar esas cosas.

Sólo una pequeña luz estaba encendida, tú estabas sentado frente al computador de mi hermano, trabajando. Llegué llorando, y tú me preguntaste qué hombre me hacía daño, para ir a golpearlo, jajaja. Después de eso, te conté todas mis inseguridades y el por qué me daba tanto miedo tener una relación seria. Tú me aconsejabas tan bien.
Luego de darme consejos, me animabas, y me decías que en la vida todo se podía con perseverancia, y con la ayuda de Dios que nos fortalecía día a día.

Vivías en Coquimbo, con mi otro tío, el mayor de todos. Trabajaban en un proyecto excelente. Pero echabas de menos Santiago, era tanto que tenías que quedarte aquí, en casa, durante semanas.
Aprovechabas de ver a tu novia, a tus amigos, y a tus otros hermanos, y seres queridos.
Un día, conversando con mi madre, me contó que sufrías de una enfermedad: bipolaridad, y depresión.
Qué extraño; siempre sonriendo, tan alegre, animando a los que te rodeaban, ayudando en todo, y sin embargo, sufrías más que nunca, en soledad.
No se debe hacer eso, siempre es bueno desahogarse con alguien, quizás sin esperar ayuda, simplemente ser escuchado.
Llegaste a un punto en que no aguantabas más, y explotó todo.
Tuviste que vivir aquí durante un año y medio, con tratamientos, muchas pastillas que te dejaban dopado durante horas, por lo tanto no podías estar en Coquimbo trabajando, y lo mejor era quedarte con nosotros. Te cuidábamos con gusto.

Me intrigaba mucho tu vida, y le pregunté a mi mamá por qué tenías depresión. Ella me contó que habías estudiado para ser contador, en la universidad de Chile. Saliste de la universidad con tantas ganas de trabajar, pero nunca encontraste dónde. Sin embargo, nunca te rendías, eras un emprendedor, y te hiciste una tienda en donde vendías de todo, y así pudiste mantenerte bien.
El hecho de trabajar en algo que no querías te afectaba día tras día.
Siendo el menor, a tus 18 años, tuviste que vivir la muerte de tu padre, quien apenas pudo vivir junto a ti la adolescencia.
Luego pololeaste con una tipa que te robaba todo el tiempo, te volvió loco.
Otros problemas mayores –imagino- tuviste para dispararte en la cabeza. Gracias a Dios la bala no salió, pero seguiste intentándolo…al parecer la única salida que veías era la muerte.

Durante el tiempo que viviste aquí, aprendí a conocerte mejor, fuiste una imagen paterna, una bella imagen paterna, un hombre preocupado, tierno, que entregaba cariño a pesar de todo.
Luego, todo empeoró. Comenzaste a tomar todos los días, llegabas borracho a casa, y mi madre tenía que acostarte, y retarte, como a un hijo más. Desobedecías en todo, no tomabas las pastillas. Recuerdo tus arranques de locura. Tirabas todo al suelo, gritabas, y yo cerraba la puerta porque no sabía qué hacer. Sufrías tanto, llorabas, dopado, tomabas más pastillas para morir, pero no te resultaba, y llegabas a casa tarde, arrastrándote, pidiendo que te mataran, que no querías seguir así.
Las imágenes aún las tengo en la memoria, es tan fuerte.

Hubo un tiempo, después de esos malos, en que estuviste mejor, las pastillas te estabilizaron, y tuviste un hijo con tu novia. El Gerardito, que niño más bello.
Eras un papá feliz, dabas todo por tu hijo, todo. Ya se olvidaron todas las ganas de morir, y lo único que querías era estar siempre protegiéndolo, enseñándole cosas, entregándole amor. Volviste a Coquimbo, seguías trabajando para mantener a tu familia. Todo iba tan bien.
De vez en cuando venías a Santiago a visitarnos, y a ver a tu hijo.
Hasta que caíste nuevamente, y volviste a vivir con nosotros, pero te comportabas como un niño, estabas loco, era como tener a un hermano menor, desordenado, mal genio…inmaduro.
Muchas veces nos enojamos contigo, te retábamos y te ibas a llorar al segundo piso, en mi pieza, que la ocupabas tú en ese entonces.
Luego, producto de tus ataques, dejaste la embarrada en mi habitación, por lo que te cambiamos a una más grande y cómoda, la de mi hermana.
Con mi hermana te llevabas genial, eran como amigos.
En fin, así pasaban los días, a veces bien, otras mal, siempre inestable.

Te fuiste enojado de acá, en agosto del 2004. Te habías peleado con toda mi familia...hiciste algo terrible por culpa de tus cambios, y rompiste casi todo en mi casa.
Mi abuela preguntaba todos los días por ti.
Es tan sorprendente, las mamás siempre tienen ese sexto sentido, esos presentimientos, esas cosas que sólo ellas pueden sentir…
Se acercó a mí, y me dijo llorando que había visto las flores del jardín, marchitas, y eso era malo.
Luego nos dijo, a mi familia y a mí, que te llamáramos, y tanto fue que insistió que lo hicimos.
Habías muerto hace dos días, sólo en tu casa de Coquimbo. Bronconeumonía, te dolió el pecho y te encontraron tirado en el piso, al frente del closet.
Los vecinos fueron los que nos avisaron.
Qué frágil es la vida.

No soporto los funerales.

Era la primera vez que asistía a un funeral de un ser cercano y tan querido.

Cada vez que voy a esa iglesia, en donde estaba tu tumba, en donde estaba tu cuerpo, que terrible imagen; me pongo a llorar desesperada, ¡es tan fuerte todo!

Al parecer tú no sabías cuánto y cuánta gente te quería, pero la iglesia estaba llenísima.

Mi mamá lloraba, mi hermana no podía pararse, pasmada.

Mi hermano no reaccionaba.

Y yo jamás creí que te habías muerto...hasta el día en que te vi acostado en esa cama que muchos temen

:( bu bu ..Sigo echándote de menos...

Tu hijo, mi primo pequeño, sigue preguntando por ti. Es tan lindo, y todos o amamos, porque es igual a ti, y porque es un angelito. (Además, es de la católica, porque tú le dijiste "Si te gusta el futbol, DEBES ser de la católica" jaja y todavía me sigue cantando todos los 'himnos' que tienen y nombrándome a cada jugador del equipo)

Mi abuela piensa que sigues vivo y te ve en todos lados. Hasta el día de hoy me pregunta si estás o no en coquimbo, que por qué no la llamas ( y son testigos mis amigos...)

Yo, te siento, siempre protegiéndonos.


domingo, 24 de agosto de 2008

Lo utópico...Carta amúltiples... y uno que otro sueño de los de películas

[Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.
El corazón tiene razones que la razón ignora.
Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen.
Estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable no serlo alguna vez.
El hombre tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que lo sostiene.
Cuando leemos demasiado deprisa o demasiado despacio, no entendemos nada]. Pascal
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25 de agosto del 2008

Santiago, Las condes, mi casa, mi pieza, el computador, Chile

Estimado amigo:

Realmente no sé qué clase de amistad es esta, (si es que hay distintas clases de amistad) pero es tan agradable ser tu amiga.
¿Cuánto tiempo? Creo que son unos cuatro o cinco años, lo que no significa nada. Siempre he pensado que no importa el tiempo, sino la intensidad de aquella amistad.
Pero a veces me pregunto... con qué parámetros se mide esa intensidad...qué es.
Muchos momentos juntos, tantas cosas vividas, tanta confianza, tantas peleas, demasiadas. Llantos, gritos...Intenso.
Cuando dejábamos de hablar durante meses - ya sea por nuestras vidas agitadas por la rutina, el estudio, y tantas otras cosas- querido amigo, siempre que te necesito estás, no sé cómo sabes, no sé cómo te enteras que estoy mal, pero en el momento preciso me llamas y preguntas ¿Estás bien? ¿¡Has estado bien!? Y comienzan mis preguntas, (ya sabes que me cuestiono todo), "¿Qué...por qué supiste? yo..." Y pensamos en voz alta: será que estamos conectados...
Luego reímos tonta y nerviosamente.
Las cosas han cambiado. Es que, quiero decir más bien, que hubo un tiempo en que las cosas cambiaron radicalmente. Comenzamos a vernos más, a disfrutar momentos alegres, junto a la música, los bailes, ambientes tan amenos, gente abierta a acogerme, tus amigos siempre pendientes de que lo pasara bien. No recuerdas esos días en que nos veíamos unos cuatro días a la semana, ¿siempre? Qué bellos recuerdos.
Luego volvimos a separarnos, sólo "físicamente", sin vernos, pero siempre hablando por teléfono, por chat, por lo que fuere.
Mi gran amigo, has estado en tantas cosas importantes de mi vida.
Mi bello compañero, nos queremos tanto, quizás porque aprendimos a tolerar nuestros genios...bastante fuertes, nuestras mañas, mi terrible impulsividad frente a cosas que no puedo manejar, esas veces en las que me escapaba de tu hogar sólo porque me enojaba injustamente...salía rápido, y tú, con esa tolerancia cero, me dejabas ir...bueno, ese tipo de peleas teníamos, pero era imposible estar enojados más de dos días. Ahora me río de todo eso...hemos cambiado mucho. Claramente el ser humano cambia cada segundo que pasa de su vida. Pienso que ahora no soy la misma de hace un minuto atrás...porque mis pensamientos son distintos, porque descubro cosas nuevas en mi mente y aquí las dejo, como huellas que quiero que recuerdes.
Adorable ser humano, que te sientes siempre con la responsabilidad de ir a dejarme a mi casa caminando, en noches frías. Pero en serio, tú sabes que yo puedo irme de tu hogar y llego en cinco minutos al mío. Pero no, tacaño ser humano tiene que ir a dejar a Gloria a la puerta de su casa.
Una vez, en medio del camino a mi hogar, nos quedamos viendo la luna, unos cinco minutos, no más. Y dijimos: "esto es bello, esto es realmente bello...deberíamos juntarnos un día sólo a mirar el cielo, en silencio...ese silencio tan cómodo cuando estamos juntos"

Bueno, nunca lo hicimos, jaja. Siempre tan soñadores.
Qué bella es tu madre, tan alocada, tan lola, tan divertida, y recuerdo nuevamente "¿Tú, tú eres la Gloria, la amiga de mi (¿"negrito"?) ___? Sí, conteste, esa misma.
Y después de esa respuesta se sentó, me ofreció sentarme, y conversamos bastante, hablamos harto de ti...y de mí. Después llegó tu abuela, ella es puro glamour. Ella, la madre de tu madre, esa mujer especial, inteligente, adorable, pero a la vez muy respetable. Jamás voy a olvidar (espero) el día en que me dijo al oído: Por favor, no te alejes de mi nieto, él te necesita, tú le haces bien, le has hecho muy bien.
Luego me fui de tu casa, pero un tanto pasmada, hasta puedo decir con certeza que estaba pálida.
Desde ese instante dimensioné lo importante que soy yo para ti, y lo mejor de todo: lo importante que eres tú para mi.

Tengo a mis amigos, para qué decírtelos, los conoces a casi todos.
Ya sabes que la Maru, la Javu, la Evaz son mis mejores amigas, las que siempre han estado, las únicas, esas que debo poner de personajes pirncipales en alguna novela jamás publicada, esas personajillas principales que establecerán la verdadera amistad, que serán el ejemplo más puro y bello de amigas...
Ya me estoy desviando del tema, mira desgraciado, ya sabes que soy así.
Pero ahora vuelvo: Tengo a mis amigos...la Su, la Cami, Ron, Nacho...
Y Umaña, para qué decir...los chiquitos del barrio, ya tu sabes.

Pero, sin embargo, cada uno de ellos, tan distintos todos entre sí, cumplen (por o mismo) una función distinta. Cada uno de ellos me entrega diferentes cosas; algunos amor, confianza, cariño, felicidad, alegría, otros me animan con sus estupideces, y en fin...a todos esos les tengo mucha confianza, quizás porque sé que ninguno de estos sabandijas me "traicionaría" jajaja, cómo nos reíamos de esa palabra...
Tú, amado amigo, eres todos ellos. ¿quéee?
Sí, tú tienes las cualidades de todos ellos, lo que quiere decir que: me entregas todo.
Gracias por leerme siempre. Día a día te pienso, porque eso me alegra, me encanta saber que tengo a alguien como tú en mi vida. Vida vida vida...

He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta.

Oh.

Te extraño pequeño animal malvado.

Me despido, no tan humildemente (para que vamos a andar con mentirillas) con ganas de dormir, quizás tomar, o fumar...pero, debo despedirme para poder hacer esas cosas ahora...ya.

Un beso, un abrazo, pero no una flor.

Ya sabes...Te amo amigo.

Recuerda:

Soles occidere et redire possunt;
nobis cum semel brevis lux occisus est
nox est perpetua et una dormienda.
(Catulo)

Como no has tenido latín y no quieres tener:

Los soles se ocultan, y pueden aparecer de nuevo;
pero cuando nuestra efímera luz se esconde
la noche es para siempre,
y el sueño, eterno


jueves, 26 de junio de 2008

Otra metamorfosis

Así como el anglosajón desapareció

Así como el latín ya no está

Así es como nuestro español actual, desaparecerá y será entonces cuando los modismos de distintas lenguas Hispanoamericanas se unirán y reunirán en un diccionario de "La Real Academia de Necios".

Entonces, cuando ya pasen unos 100 años, los jóvenes de ese futuro leerán nuestras obras con un traductor al lado, o con muchas notas al pie de página, para poder comprender nuestro actual idioma.

¡Maldición! Así veo ya las obras de el futuro (aún muy lejano):

kuando to staba perdio

io toavia recuerdo

kuando la personah

ekribian co viejoh

x eso io ecribo

etos

versos

q ni io me lo entiendo...

xq, keri, oie, tb, tp, ¡CTM!

La ortografía será diferente.

La redacción cambiará.

Los temas seguirán, quizás, siendo los mismos.

Pero aparecerán -también- muchos otros.

Ya nadie podrá decir "No hay nada nuevo bajo el sol", porque en esa era, habrá muchas cosas nuevas que brillaran bajo un sol ya cansado de alumbrar.

Lo digo, lo pienso, lo reflexiono, pues en la época en donde todo se escribía en ese anglosajón -tan frió, tan duro- ninguno de esos escritores imaginaron que su idioma sería olvidado, y no olvidado, esa no es la palabra...más bien, su idioma cambiaría y pasaría a llamarse Ingles.

Ahora, los latinos pensaban que esa era la lengua más bella y que todo hombre de letras tendría que escribir en latín.

Pero no, el latín fue cambiando en Francia, en España, Portugal, Italia, etc.

Y ahora, ya mencionada la ESPAÑA, ¿Se han dado cuenta de todos los cambios que ha sufrido esa lengua?:

“ vnos les roen los huessos

que no tienen virtud: que es la hystoria toda junta no aprouechandose de las particularidades

haziendola cuenta de camino. otros pican los donayres y refranes

comunes: loandolos con toda atencion: dexando passar por alto lo que haze mas

al caso e vtilidad suya”. Fragmento de La Celestina, Fernando de Rojas.

Nosotros somos hijos de un lenguaje increíble. Es lo que llamo la metamorfosis de las culturas.

Yo hablo español

Tú hablas español.

¿Es castellano?

Me tiene sin cuidado, sé que hablo, y los de Perú, Bolivia, Venezuela, Argentina, Uruguay, Colombia, entre otros países latinoamericanos, podrán comprender lo que quiero decir.

Claro, si es que hablo sin modismos...

El punto es:

Si los modismos terminan por cambiar nuestra actual lengua, y si la globalización, el Internet, y todas las tecnologías que han hecho que jóvenes, como nosotros, reduzcan su lenguaje a simples…Que se yo, simples letritas...ni sé cómo llamarlo.

Porque el por qué es xq. Y peor es decir “querer” conjugado: Kerí...(Y ni siquiera va con tilde).

No hay más que decir, sólo repetir que nuestra lengua no será la misma en unos 100 años más, y gracias al Cielo, sí, gracias a Dios, mi generación ya no estará viva para presenciar tal decadencia.

PD: Ya me imagino cómo sufren los cadáveres de ese Virgilio, o de ese autor anónimo del Beowulf, o los huesos de esos españoles antiguos, al ver esta generación que escribe tan diferente a ellos.

Para nosotros, este es el Español “correcto”.

Para los del futuro (muy lejano) su lengua será la más apropiada.







Texto escrito luego de leer en español antiguo y no entender ni una mier..

miércoles, 18 de junio de 2008

Sentir o pensar

Ya no quedan más lágrimas
Lágrimas
Aire
Boca Ojos Manos Leteo
Besos
Labios Mirada Perfume
Caricias Pensarte Amor
Recuerdos Corazón Piel
fragmentos Cerebro Cómo
Suaves Dulces Temblar Tú

Pasión Sentir Segundos
Aguas ¡Ah!
Regalos
Suspiros Sufrir


A ver si pueden hacer un poema con estas palabras y con sus propios conectores y tiempos verbales, los que quieran.

Yo ya lo hice, y, sinceramente, me gustó.
Ya lo dijo mi buen amigo: no es la métrica lo interesante. No es el contenido lo asombroso (son "lugares comunes", "el cliché"). Lo que lograste fue transmitir muchas sensaciones, hermosas.

Les pido, lectores, que comprendan mi personalidad.
Les pido que me entreguen cariño, amor y comprensión.
Les pido, humildemente, que me ayuden a ser mejor.
Les pido que corrijan cada defecto que moleste.
Les pido que compartan conmigo sus penas y alegrías.
Les pido, por último, que me enseñen a ser mejor persona.

Detente...

martes, 13 de mayo de 2008

Oh please!

"¡Cuando escribo estas palabras, de milagro no se me parte el corazón!"
"Rio cuando lloro, sin esperanzas espero"
Y algo que me llega:
"Seguiría pero, cuando estaba escribiendo
Esta noche, en soledad, tan inspirado,
Dictando y redactando este Legado,
oí sonar la campana de la Sorbona,
que siempre toca a las nueve(...)
Estando así se me nublaron los sentidos,
no por haber bebido vino,
Y se quedó mi alma como atada(...)
[Quise escribir] Pero hallé la tinta helada
Y apagada la vela
No pude fuego preocuparme;
Así que me dormí, muy arropado,
Y no pude acabar de otra manera"

"Más no te digo -Ya con eso sobra..."

Citas de François Villon.
(Magno escritor francés!)

Un postdata: Pata, el texto anterior no era "corriente de la consciencia..." Yo lo llamo "No saber escribir"

Aiez pictié, aiez pictié de moy
A tout le mois, s'i vous plaist, mes amis!!!!

Palabras de una linda y buena amiga: "Primero que todo, querida Godoia, creo que ser fuerte o débil depende de muchas cosas. No creo que seas débil, para nada, sino no hubieras escrito el mail que escribiste. Enorgullécte de poder hacer esas cosas, son mínimas, pero de a poco vas ganando el poder de hacer cosas que signifiquen más fuerza".

Hace meses atrás estaba escalando una floja escalera de esas que usan los maestros de construcción. (Pero no se imaginen esas modernas...yo escalaba las de madera- y en realidad, con haber dicho "floja" se hubiese entendido el punto)
Escalaba y escalaba para poder llegar muy arriba, en donde había un objetivo, algo que debía alcanzar para sentirme bien.
Después de mucho esfuerzo, y alguno que otro tropezón inútil, logré lo que quería, y sentí tanta alegría. Hay quienes dicen que esas cosas son efímeras, pero realmente disfruté cada instante de felicidad. Me quedé un tiempo allá arriba, saltando, cantando, bailando...(¿cómo pude hacer tantas cosas en una escala floja?) Resulta que caí, y desde muy alto, repito, muy alto. Cuando ya estaba en el suelo, sentí dolor en todo el cuerpo, y calambres en todos mis músculos.
Estando de espalda, observaba lo alto que había llegado y luego vi rostros, muchos rostros y manos que se acercaban a mí para levantarme, pero no quise tomar ninguna ¡sentía tanto dolor!
Llegó luego una luz, una silueta amorfa que tenía mil orejas (por lo tanto, mil oidos...) y tenía mil manos, y un corazón gigante. De alguna manera sobrenatural me levanta, y me dice "Debes comenzar de nuevo a escalar. Ten cuidado, el dolor que tu caída produjo seguirá aún, y los calambres te impedirán correr esta escalera, pero anda despacio, sube sin apuros, descansa de vez en cuando en algún peldaño, y luego sigue, siempre...confía en mí. Mientras escales, tu dolor y tus heridas irán sanando y no te darás cuenta cuando sientas que tus piernas se mueven más y más rápido, y llegarás otra vez allá arriba, pero nuevamente, ten cuidado...no bailes tanto, no saltes mucho, que esta escalera se puede romper y tu caerás otra vez...Ten cuidado. Cuando logres subir todos los peldaños quédate ahí y disfruta. Puedes bajar un poco, y hasta puedes caer de nuevo, pero siempre estaré para levantarte y animarte a seguir luchando"
Después de escuchar a ese extraño ser, comenzé a subir...y en eso estoy...lento, muy lento.
Me detuve un momento y cuando miré hacia abajo, la figura ya no estaba, pero sentía su voz diciéndome: "vamos, no te quejes tanto, sólo sigue, yo sigo aquí"

Dios siempre está. En todos lados, en todas partes, con mil oídos nos escucha a todos, y con mil manos trata de levantarnos cuando caemos. Su luz poderosa nos ilumina siempre el camino que cada uno debe seguir.

Luego seguí subiendo, pero sentía tanto dolor que las lágrimas saltaban de mis ojos. Los rostros que había visto antes de la luz, volvieron a aparecer y todos ellos me dijeron: estamos contigo. Algunos me decían: escucha la voz del que te ilumina siempre, que nosotros le pediremos y rogaremos por ti también. Mientras que los demás decían: tú puedes, seguimos acá para animarte, amiga.
Gracias amigos por apoyarme siempre. Gracias Dios por entregarme a personas maravillosas que iluminan como tú mi vida.

=)

miércoles, 7 de mayo de 2008

Después de tres horas de Anglosajon


Gerundios:
Amando
Queriendo
Besando
Volando
Estando
Comiendo
Fumando
Jugando
Carreteando
Esperando

Y más que una escritora, quiero ser una gran lectora...
Es imposible pensar algo sin imágenes...
1- La plaza de la Villa Inglesa llena de colores, niños jugando, sonrisas, gritos alegres...
2- Golpes, gritos de cólera, oscuridad, llantos, separación. Un corazón ladrando.
3- Un escritorio, un cuaderno, el lápiz grafito Nº2, el silencio, la alegría de estudiar...
4- La Reina...Sí, esa perrita regalona jugando, corriendo por las plazas de la misma villa, coqueteando con el perrito vecino...
5- En invierno nos compraban pan calentito a todos los niños de la liebre (o furgón). En verano nos regalaban helados (esos de 100 pesos). Canciones, cuentos, alegría.
6- Una pieza oscura y a lo lejos una luz pequeña proveniente de la cocina. Yo con 5 años encima observando -acostada- cómo el ladrón arrancaba por la puerta trasera de mi hogar.
7- Mi padre, ese hombre innombrable, leyéndome cuentos de hadas de un libro gigante. Yo quedándome dormida.
8- El recreo...Bailando Spice Girl en la sala de 6to básico junto a mis compañeras.
9- Mis hermanos, mi padre y yo sentados en la cama viendo un documental de Elvis... y la llegada de los Beatles a Estados Unidos. Cómo olvidar "I wanna hold your hand" como música de fondo y aquellos rockeros bajando de un avión, saludando a sus fans...Elvis pasando a segundo plano.
10- El póster de Nick Carter en mi pieza rosada, y los casset de los backstreetboys...
11- Un árbol con sus raíces gruesas. Yo sentada en una rama y él (el primer niño) en la rama de al frente mirándome.
La memoria es selectiva, y estas son las 11 imágenes de mi infancia que puedo recordar en este momento (quizás después lleguen otras con el tiempo. Sí, tengo más, un tanto borrosas como para escribirlas).

El lago estaba tranquilo, pero al fondo, en las aguas subterráneas, había un gran torbellino.

¿Se puede hablar de amor sin haberlo vivido?
¿Se puede hablar de algo sin haber tenido la experiencia de ese "algo"?

Leteo: Olvidar

¡La belleza, señores, está en lo simple, en lo sencillo!
Descender un tiempo al infierno debe ser una experiencia asombrosa...Volviendo a la tierra se debe pensar en lo perfecto que es lo imperfecto del ser humano.
En sí, la imperfección de nosotros es perfecta.
"El mal es el infierno...necesito conocer cielo e infierno. Debo utilizar imaginación e inteligencia para salvarme" Blake.

El Yo se completa con el Otro. Ven!! envejece junto a mí...

Quiero caminar, vivir con la música. ¿Cuál sería el soundtrack de tu vida?
Yo elegiría una canción de los Beatles, o quizás quién sabe, inventaría mi propio ritmo.

El barco se está muriendo junto a nosotros.

¡Cinco mil pesos en el suelo, el piso de la iglesia. Mi padre diciéndome egoísta y obligándome a repartirlos entre mis hermanos! Llevaba un vestido rosa y parecía una pequeña campana...
Esto no sirve- pensé. ¡Y quise romper el billete! Llorando le dije a mi padre: toma el dinero, y cómprame dulces. ¡Yo no quiero ser egoísta por culpa de un papel! Di que soy buena ¿si?. él sonrió y no volvimos a hablar de dinero.

Me hace falta la inocencia de la infancia.

Fumando
Escribiendo
Cantando
Tocando
Riendo
Amando
Esperando
Observando
Llorando

¡Que el tiempo es circular, digo!